Facultad Don Bosco, primera en Latinoamérica en otorgar el título de Enología e Industria Frutihortícola

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 “La elaboración del vino es una ciencia, pero también debe ser un arte”.

Padre Oreglia

Comenzamos esta nota citando a Francisco Oreglia por su gran aporte a la creación en 1965 de la Facultad Don Bosco de Enología y de Industria Frutihortícola, ubicada en Rodeo del Medio (Maipú), de la que fue decano. Salesiano y de origen cordobés, Francisco pasó casi toda su vida en Mendoza y fue uno de los más grandes impulsores de la educación enológica. Por tanto, además de sus creencias religiosas, poseía una gran sabiduría vitivinícola, lo que lo convertía en un maestro del vino.

El puesto que alguna vez fue de Oreglia, actualmente lo ocupa la licenciada Gladys Ranzuglia, discípula del padre y protagonista de esta nota que tendrá como eje a la Facultad Don Bosco de Enología y Ciencias de la Alimentación, por ser la primera institución de Latinoamérica en otorgar el título de Licenciado en Enología e Industria Frutihortícola. En pocas palabras, la formación en Enología en Mendoza es sinónimo de Don Bosco.

Gladys Ranzuglia, decana de la facultad Don Bosco, es licenciada en Enología y en Ind. Frutihortícola. Además, ocupa el cargo de Subgerente de Normalización y Fiscalización Analítica en el Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Sobre cómo empieza su relación con el mundo vitivinícola, la profesional contó: “Mi  familia tenía viñedos y bodega, por lo tanto desde chica fui incursionando en el mundo del vino. Tanto mis abuelos maternos como paternos, ambos inmigrantes, uno español, el otro italiano, llegaron a estas tierras y se dedicaron a la vitivinicultura. Desde niña me inculcaron el amor hacia esta actividad”. También expresó que su primer acercamiento al vino fue durante su adolescencia, donde solía ir asiduamente a la finca y en época de vendimia a la bodega familiar. “Así fue surgiendo en mi el interés por esta industria tan significativa para nuestra economía”, manifestó la licenciada.

Ciudad de Mendoza: ¿Cuántos años de trayectoria tiene?

Gladys: Ejerzo la profesión desde el año 1984.

Ciudad de Mendoza: ¿Cuántos años hace que se desempeña como decana de la facultad?

Gladys: Asumí el decanato en el año 2004 como interina durante tres años. Luego, al iniciarse un nuevo período estatutario fui designada por cuatro años más y a posteriori en el año 2011 fui redesignada, por lo que cumplo en total 10 años en la función.

Ciudad de Mendoza: ¿Cómo ha sido su desempeño como enóloga y como docente?

Gladys: Como profesional de la enología inicié mis actividades en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, en el área de fiscalización. Como docente comencé dictando la Cátedra de Tecnología de las Conservas IV  en carácter de Titular Interina en abril de 1988. Hoy me desempeño como profesora adjunta de la cátedra de Bromatología y como profesora titular de la cátedra de Tecnología de Derivados.

Ciudad de Mendoza: Leí en su CV que además trabajó en proyectos de investigación. ¿Podría contarme sobre eso?

Gladys: Trabajé durante algunos años en el Instituto de Investigaciones de la Facultad, bajo la dirección del Padre Oreglia. Fundamentalmente participé en la investigación para la diversificación del mosto de uva.

Ciudad de Mendoza: ¿Qué significa para usted, ser la decana de la primera facultad de Latinoamérica en otorgar el título de Licenciado en Enología e Industria Frutihortícola?

Gladys: Significa ante todo un compromiso y una responsabilidad muy grande. Desde el primer día en esta función he trabajado para mantener el prestigio y reconocimiento que siempre tuvo esta Facultad; para que esta nueva etapa merezca ser un homenaje a sus fundadores.

Ciudad de Mendoza: Como decana, ¿cuál es su objetivo y su visión de la institución?

Gladys: Mi objetivo siempre fue que la facultad continuara siendo una institución pujante, creativa, inserta en la sociedad, que atienda las demandas de educación de la región. Por ello todas las acciones están orientadas a formar un profesional preparado intelectualmente y adiestrado prácticamente, para desempeñarse con verdadera eficiencia.

Durante toda esta gestión las acciones del equipo académico han estado orientadas a brindar  conocimientos científicos de vanguardia  para que nuestros egresados puedan aplicarlos de la mejor manera en la labor que desarrollen en su futuro inmediato. Pero también  procuramos transmitirles todos los valores humanos y éticos, sin los cuales la formación técnica alcanzada no sería suficiente para desempeñarse en sus nuevos destinos como personas y profesionales de bien, con amplio sentido crítico y ético.

Ciudad de Mendoza: ¿Cómo ha sido el avance educativo de Don Bosco a lo largo del tiempo?

Gladys: En los albores del 1900 se fundó la Escuela Don Bosco siendo el Padre Pablo Robotti el encargado de dirigir la enseñanza científico-técnico y práctica de Agricultura y Enología de esos primeros alumnos. Para ello monta el laboratorio enológico, mejora los viñedos ya existentes y planta otros. De ese modo se encamina la faz técnica de la Obra cuya fama, renombre y atracción trascienden largamente la frontera de nuestra patria tanto por la preparación académica de sus alumnos como por la excelencia de sus productos y la envergadura de sus instalaciones. Simultáneamente se adelanta la construcción de la bodega, la que será usada por los alumnos para realizar las prácticas enológicas.

Así, la Escuela Don Bosco se fue consolidando. Sin embargo, el empuje creativo y la capacidad para dar respuesta a la evolución del sector productivo y de las nuevas demandas de calidad, llevaron a los responsables de la conducción del colegio a instaurar nuevas variantes al servicio de la educación y de la cualificación científico-tecnológica.

La Facultad, por tanto, debe su creación a una doble exigencia: por un lado la evolución misma de la Escuela Vitivinícola que llevaba más de medio siglo de enseñar el arte de la vitivinicultura, y por otro como un requerimiento natural de las industrias vitivinícola y frutihortícola. Estas industrias que constituyen la base de la economía cuyana, en su creciente necesidad de evolucionar en calidad, reclamaban técnicos actualizados.

En 2004 se consolidaron dos emprendimientos: la remodelación de los laboratorios equipados con instrumental de alta complejidad y última generación, necesario no solo para desarrollar actividades educativas sino también de investigación, y la construcción de una sala de análisis sensorial normalizada bajo estándares de calidad internacional.

A posteriori en el año 2007 se inauguró una nueva bodega con toda la maquinaria y tecnología de punta que permite la práctica de los alumnos en estas instalaciones. Esta bodega no solo tiene una función productiva sino también educativa.

Ciudad de Mendoza: ¿Por qué cree que los licenciados de la Facultad Don Bosco son reconocidos y muy apreciados en las principales bodegas y establecimientos frutihortícolas de Argentina y de otros países?

Gladys: Porque son profesionales que en su formación académica, además de haber adquirido los conocimientos técnicos superiores requeridos por la industria, han sido capacitados para llegar a dirigirla íntegramente; para ser capaces de actuar frente a los principios modernos que gobiernan la producción, la estructura de las empresas, las exigencias de los mercados y las realidades del medio ambiente, es decir, son profesionales con visión de su rol en el seno de la sociedad.

Ciudad de Mendoza: ¿A qué cree que se debe el prestigio de la institución?

Gladys: El prestigio de la Facultad Don Bosco se debe a que ha sido un ejemplo de innovación en educación. La transformación educativa en los diferentes niveles de la obra, la incorporación de nuevas carreras en el año 2001 y en el 2009, la necesaria actualización de la finca y de la bodega a los desafíos presentes, fueron motivo para revisar el proyecto didáctico-productivo y ofrecer a los jóvenes una facultad que respondiera a los requerimientos laborales y formativos de la actualidad.

Ciudad de Mendoza: Hay como un boom por estudiar Enología en la actualidad…

Gladys: El crecimiento de las inversiones de los últimos años en la industria vitivinícola, la incorporación de nuevas tecnologías y un mayor conocimiento de los consumidores sobre el vino, hizo que el mercado laboral requiriera mayor cantidad de profesionales especialistas en esta temática.

Ciudad de Mendoza: ¿Podría contarme sobre la bodega Don Bosco? Sus vinos, sus viñedos, su arquitectura histórica…

Gladys: En todo el complejo de la Bodega Don Bosco podemos admirar un contraste de belleza arquitectónica, en donde conviven la construcción de vanguardia de la bodega-escuela inaugurada en el año 2007,  la  torre vinaria (con arquitectura muy especial, totalmente novedosa y moderna para la época) y  parte de la antigua bodega de techo de cañas, sótanos, piletas y cava. También se puede recorrer el Museo Interactivo de la Enología: cava de Don Bosco, que data de 1880, es la cava más antigua de Mendoza y comprende la galería de las piletas, la sala del método Champenoise, la galería de los toneles y la amplia sala de consejo, con su nutrida enoteca compuesta por vinos de hasta 40 años, ubicada en la cava, preexistente a la llegada de los salesianos. La bodega está rodeada por viñedos y olivares. En el sector de los viñedos, se encuentran más de 50 variedades vínicas para experimentar. En el sector de los olivos hay clasificadas más de 60 variedades.

Sus vinos más destacados son Lambrusco Maestri y Licoroso especial. El primero, de excelente adaptación al terruño es un vino de gran intensidad colorante y cuerpo. Gran color rojo violeta, frutos rojos y largo en boca; el segundo, apto para la santa Misa, con base en variedades aromáticas (Torrontés), con gran aceptación en el mercado interno y externo (actualmente se están exportando a Vietnam unas 15.000 botellas por año). Se distingue por los aromas a cáscara de naranja y miel.

Como varietal, Ranzuglia elige el Sauvignon Blanc, por sus notas aromáticas muy intensas descriptas como pimiento verde, hoja de tomate, ruda, pomelo, durazno blanco, pera, fruto de la pasión y retama. “Ningún vino es igual a otro, porque más allá de que en su elaboración se empleen los mismos criterios técnicos, cada uno transmite la impronta de su hacedor”, finalizó la experta en vinos.

Sobre la institución educativa Don Bosco

Desde el año 1990 en adelante, el número de interesados en estudiar enología ha crecido considerablemente. Anualmente egresan más de 50 profesionales entre todas las carreras que se dictan en la facultad. Los alumnos egresados realizan sus prácticas en el viñedo, en la planta frutihortícola y en las instalaciones de la nueva bodega. Como exigencia, previo a rendir el examen de las materias específicas de la carrera, los estudiantes  deben realizar un informe pormenorizado sobre la elaboración y estabilización de los vinos como así también sobre vinificaciones especiales.

Para ingresar a la facultad, a los alumnos se les dicta, durante un mes, un curso de nivelación en materias básicas como matemática y química. Luego deben rendir un examen de ingreso.

+ info sobre Bodega Don Bosco aquí.

Hacé clic en la imagen y conocé a la Lic. Gladys Ranzuglia:

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